15.02.16
¡Descubrí que amo hacer Top Five! Y también que este lunes no subí ninguno, así que preparo este con muchísimas ganas.
En todas las
historias están, sin falta, los personajes secundarios y no pude evitar sacar a
relucir esos que mas me gustan. ¿Comenzamos?
5. Adeline
y Emmeline, El cuento numero trece (Diane Setterfield). Estas gemelas
llamaron mi atención durante toda la historia. Me mantuvieron reclamándole a la
autora cada página por que aparecieran y destrozaran todo a su paso. Su
historia es tan trágica que consigue “oscurecer” el alma de Adeline, y
Emmeline (quedándose sin opciones) tiene que apelar a cada orden morbosa que
recibe de su pequeña copia. ¡Son tan malvadas! Pero las dos tienen su lado
bueno: en un momento, cuando son separadas, demuestran cuanta falta se hacen y
que su unión va mas allá de un simple apellido. Creo que durante la novela, con
sus cabecitas rojas en escena, sabía que iba a pasar algo malo (y así era).
4. Ben
y Radar, Ciudades de papel
(Jhon Green). Definitivamente tenían que entrar en este Top, reí muchísimo con
sus ocurrencias y frases. Los problemas que afrontan son tan extraños que se
vuelven ridículos y cómicos, y
sacan a los frikis de la clasificación aburrida
totalmente.
3. Vee
y Scott, Crescendo (Becca Fitzpatrick). Vee es la única mejor amiga explosiva que, según me acuerde, me gusta.
Todas las otras chicas con esas características me parecen tan tontas y
agresivas que las odio por completo (autoras, está muy visto la mejor amiga
explosiva y borde, estamos hartos); pero ella me agrada mucho. Scott… amor a
primera vista. Me encantó que pasara por la etapa de chico mete celos (porque me encantan demasiado) y que
después se convirtiera en el fiel
mejor amigo. Siempre lo amé.
2. Sam y Patrick, Las ventajas de ser
invisible (Stephen Chbosky). El halcón y la mujerzuela son de mis favoritos.
Siempre juntos, con una relación insuperable e inquebrantable que acompañada de
un excelente gusto por la música da en el clavo totalmente. Sam me parece
madura y amigable desde que conoce a Charlie hasta que cierro el libro. Nunca
da falsas expectativas, no está necesitada y pasó por cosas duras. Patrick
queda genial y le da un toque especial en la historia: no es el típico gay. O
quizás si, pero no solo esta ahí para que lloren en su hombro o hablar de ropa
de la última temporada, si no que acompaña, sufre, experimenta y es un icono
total de libertad.